Año 7. Nº 1

APORTE AL CONOCIMIENTO DE LA FLORA DE LOS ANDES DEL SUR-OESTE DEL
DEPARTAMENTO MALARGUE. ARGENTINA.

 S. Teillier*, A. Prina**, G. Alfonso *** y F. Luebert****

*: Escuela de Ecología y Paisaje de la Universidad Central de Santiago de Chile. e-mail: steillier@chlorischile.cl
**. Facultad de Agronomía, Universidad Nacional de La Pampa. Argentina. .e-mail: prina@agro.unlpam.edu.ar
*** Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Univesrsidad Nacional de La Pampa. Argentina. e-mail: glalfonso@agro.unlpam.edu.ar
**** Departamento de Silvicultura, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad de Chile. Casilla 9206, Santiago.
e-mail: fluebert@uchile.cl

INTRODUCCION

La presente contribución surge a partir de un proyecto que se está desarrollando entre investigadores de la Universidad Central de Santiago de Chile y la Universidad Nacional de La Pampa (Santa Rosa, Argentina), en el que se analizan comparativamente las biotas terrestres de ambas vertientes de la cordillera de Los Andes alrededor de la latitud de 35-36º S y que abarca estudios de riqueza y diversidad de la flora y la fauna. Aquí se presentan una serie de datos preliminares referidos a los relevamientos florísticos llevados a cabo en la vertiente oriental, entre los 35º39'S-69º32'W a la altura del cruce entre las Rutas Nacional 40 y Provincial 186 y la localidad de Las Loicas 35º47´S-70º08´

Para Halffter y Ezcurra (1992) la biodiversidad es un resultado del proceso evolutivo que se manifiesta en diferentes modos de ser para la vida. Esta se muestra en toda la escala de organización de los seres vivos, por lo cual su estudio puede ser una de las aproximaciones más útiles en el análisis comparativo de comunidades o regiones naturales. Así, la diversidad florística de un área y los patrones de distribución de su vegetación son elementos relevantes a la hora de caracterizar una determinada región geográfica.

El área que nos ocupa, fue motivo de diversas exploraciones botánicas desde mediados de S XIX. R. A. Philippi publica en dos partes el Sertum mendocinum, un listado florístico y un relato de sus viajes por la provincia de Mendoza (Philippi 1862 y 1870). Hacia fines de este siglo F. Kurtz realiza viajes exploratorios al río Salado superior, (Kurtz 1893). En los primeros años del siglo XX, R. Chodat y E. Wilczec 1902, publican un listado crítico de las especies recolectadas por este último en San Rafael y el alto valle del río Atuel. En 1914, L. Hauman realiza un viaje botánico a la alta cordillera de Mendoza catalogando unas 400 especies (Hauman, 1918). Prospecciones florísticas más recientes dieron como resultado diversos trabajos entre los que se destacan las obras de A. Ruiz Leal (1972) y F. A. Roig (2001). Desde los 35º S hacia el S, la cordillera de Mendoza ha sido comparativamente mucho menos explorada, este estudio se basa en un transecto desarrollado en estas latitudes.

En un trabajo preliminar llevado a cabo exclusivamente para el distrito de La Payenia (Prina & Alfonso. 2002) se obtuvieron índices que indican claramente la importancia florística del área, estableciéndose para un área inferior al 1% de la superficie continental de Argentina un valor del 8,4% de taxones endémicos sobre el total de los endemismos registrados para todo el territorio argentino (Zuloaga & al. 1999).

Desde el punto de vista de la fitogeografía, el área pertenece a la provincia del Monte, la que ocupa una vasta región de Argentina, extendiéndose por llanuras semiáridas, mesetas y laderas montañosas ubicadas en el oeste del país. La vegetación predominante es la estepa arbustiva xerófila, comúnmente conocida como “jarillal”; caracterizada por diversas especies del género Larrea (Zygophyllaceae). En bolsones y llanuras de suelo arenoso se desarrollan comunidades de Larrea divaricata Cav., Larrea cuneifolia Cav. y Larrea nitida Cav. (Morello, 1958; Cabrera, 1971; Cabrera y Willink 1973). En su porción sudoccidental, se produce la transición entre esta región y la Estepa Patagónica (Ruiz Leal, 1972; Roig et al. 1980), geomorfológicamente corresponde a una región de características patagónicas extra-andinas con un relieve donde predominan mesetas escalonadas originadas por depósitos de coladas basálticas (Holmberg, 1962). En el área sobresalen afloramientos que conforman macizos como las sierras de Chachahuén, el cerro Nevado y el volcán Payún Matrú, con altitudes que van de los 500 a los 3800 m s.m. hacia el W.

El estatus de vida de alguna de las especies del área es precario, ya que su distribución con frecuencia, se restringe a ambientes sumamente frágiles y muy modificados por factores antrópicos; entre los que se destacan la construcción de cuadrículas por parte de empresas petroleras, la presencia de presas y embalses y el sobrepastoreo por caprinos que incide negativamente.

 MATERIALES Y METODOS

Área de estudio

El estudio fue llevado a cabo en la Argentina, provincia de Mendoza, departamento de Malargüe. Las estaciones de muestreo se dispusieron en un transecto cuya descripción y localización fueron los siguientes (Figura 1):

Estación 1: 35º39’32”S-69º32’36”W Localidad: cruce Ruta Nacional 40 y Ruta Provincial 186. Altitud: 1600 m s.m. El relieve es plano y el suelo arenoso.
Estación 2: 35° 46’ 33’’S- 69°39’ 34’’W. Ruta Nacional 40, ca. 5 km al S de Agua Botada. La altitud correspondió a 1750 m. El relieve es plano y el suelo arenoso, con presencia de "nebkas".
Estación 3: 35°51’10’’S-69°40’57’’W. La estación se localiza en la localidad de Bardas Blancas. La altitud es de 1500 m. Corresponde a una ladera de poca inclinación, expuesta al sur. El suelo es arenoso y también se manifiesta la presencia de "nebkas".
Estación 4: 35°49’27’’S-70°02’ 49’’W. La estación se ubica entre las localidades de Poti Malal y Las Loicas. La altitud es de 1600 m. Corresponde a una planicie ubicada en la cota del río Grande y un plano levemente inclinado. El suelo es de carácter aluvial y de textura areno-limosa.

Los levantamientos en terreno de la flora y vegetación se realizaron a fines del mes de febrero de 2004. El muestreo de la flora se llevó a cabo sólo en la vegetación zonal. El muestreo de la flora se llevó a cabo sólo en la vegetación zonal. No se realizaron muestreos en las zonas húmedas, tales como vegas y orillas de cursos de agua.

Para la nomenclatura de las especies se siguió a Correa et al, 1969-1999; Zuloaga et al 1994 y Zuloaga & Morrone 1996, 1999.

Origen geográfico

El origen geográfico de las especies considera tres categorías (Font Quer, 1985):

Nativas: Especies autóctonas
Endémicas: Especies exclusivas de Argentina y
Alóctonas: Especies que no son oriundas del país en que crecen; para la lista de la flora del área se consideraron sólo las alóctonas asilvestradas.

La atribución del origen geográfico de las especies se hizo con base en las siguientes fuentes: Zuloaga et al (1999), Marticorena & Quezada (1985), la base de datos "W3 Tropicos" del Missouri Botanical Garden y el sitio web IPNI (The International Plant Names Index), del Jardín Botánico de Kew.

Formas de vida

Para la nomenclatura de formas de vida por especie se sigue a Raunkiaer (1934).

Riqueza

La riqueza de especies para cada estación de muestreo se obtuvo a partir de inventarios de flora (n=6) de 100 m2. La riqueza calculada para cada estación se obtuvo a partir del Índice de Chao 2; cuya fórmula de cálculo es la siguiente:

Sest=Sobs+(L2/2M), donde: Sest, es la riqueza esperada, Sobs es la riqueza observada, L es el número de especies que se encuentran sólo en una muestra (especies “únicas”) y M, el número de especies que se encuentran en exactamente dos muestras (especies “dobles” o “duplicadas”).

Abundancia

La abundancia se obtuvo estimando visualmente la cobertura de la vegetación total y por especie en parcelas de 100 m2. La cobertura de las especies se estimó  con base en la escala de abundancia-frecuencia de Braun-Blanquet (1979), cuyos valores son los siguientes:

r:  Individuos escasos con baja cobertura.
+: Muchos individuos con baja cobertura.
1: Muchos individuos o cobertura menor a 5 %
2: 5-25 %
3: 25-50 %
4: 50-75 %
5: 75-100 %

Para los efectos del cálculo de la diversidad (índice de Shannon-Wiener), los valores se convirtieron al valor medio de cobertura (van der Maarel 1979).

Diversidad

La diversidad de la flora por estación se calculó con base en el Índice de Shannon-Wiener (Shannon, 1948, Whittaker 1972).

Similitud

El cálculo de la similitud de la flora entre estaciones se obtuvo mediante el índice de Jaccard, modificado por Ellenberg (1956):

ISE = Mc/2 / Ma + Mb + Mc/2
donde: ISE: ISMo: ïndice de similitud modificado por Ellenberg (1956)
Mc: suma de los valores cuantitativos de las especies comunes entre A y B
Ma: suma de los valores cuantitativos de las especies restringidas a A
Mb: suma de los valores cuantitativos de las especies restringidas a B

RESULTADOS

Composición y riqueza

En las cuatro estaciones muestreadas, se encontraron 50 especies de plantas vasculares. La lista de ellas se muestra en la Tabla 1. Se indica para cada una el nombre científico, la familia, la forma de vida y el origen geográfico.

En relación con la riqueza obtenida en las estaciones, ésta varió entre 8 y 28 especies, en tanto que la calculada, lo hizo entre 8 y 37. La mayor diferencia entre la riqueza esperada y la obtenida se registró en la estación 1, seguida por las estaciones 4 y 2; para el sitio 3 no se registraron diferencias (Tabla 2). A continuación se presentan la composición de especies por estación y la cobertura por especie. En la estación 1 (Tabla 3, Figura 2) las especies más abundantes fueron Schinus johnstoni, Grindelia chiloensis y Junellia aspera. Los resultados de la estación 2 se muestran en la Tabla 4, las especies dominantes fueron Grindelia chiloensis, Stipa chrysophylla, Stillingia patagonica (Figura 3) y Schinus johnstoni. Los resultados de la estación 3 se muestran en la Tabla 5, las especies más abundantes son Neospartum aphyllum (Figura 4), Grindelia chiloensis (Figura 5), y Panicum urvilleanum. Los resultados de la estación 4, finalmente (Tabla 6), indican que las especies más abundantes fueron, a su vez, Adesmia obovata (Figuras 6-7) Colliguaja integerrima (Figura 8) y Stipa vaginata.

Origen geográfico

El análisis del origen geográfico de las especies dio como resultado que en las 4 estaciones analizadas las especies endémicas de Argentina alcanzaron un 43 %, las nativas a un 51 %, en tanto que, las alóctonas asilvestradas, a un 6 %.

El análisis de la cobertura relativa de nativas, endémicas y alóctonas asilvestradas para cada estación se muestra en la Tabla 7. Se observa que sólo en la estación 1 se registró presencia de plantas alóctonas asilvestradas, las que alcanzaron un 0,86 % de la cobertura de las especies. En las estaciones 1,2 y 3 dominan ampliamente las endémicas de Argentina, en tanto que en la estación 4, lo hacen las nativas, compartidas con Chile.

Formas de vida

La figura 9 muestra la frecuencia de especies para cada forma de vida en las 4 estaciones de muestreo. Se observa el predominio de fanerófitas con un 51 % de las especies; que van seguidas por las hemicriptófitas (27%), de las que un alto porcentaje de especies corresponde a Poaceae (Gramineae) y por último las hierbas anuales o terófitas. Todas las fanerófitas registradas corresponden a arbustos.

Para cada estación la abundancia entre las formas de vida se distribuyó como se muestra en la Tabla  8. Se observa que en todas las estaciones la forma de vida dominante correspondió a las fanerófitas (árboles o arbustos con yemas de renuevo a más de 25 cm de la superficie del suelo). La mayor cobertura para esta categoría se registró en la estación 1, en tanto que la menor fue en la estación 2. Las hemicriptófitas presentaron un patrón inverso mostrando la mayor cobertura en el sitio 2 y la menor en el 1. Las caméfitas presentaron la mayor cobertura en el sitio 2 donde Grindelia chiloensis, su representante principal, alcanza un alto nivel de cobertura y desaparece en la estación 4. Destaca en todas las estaciones el alto porcentaje de cobertura de plantas leñosas en contraste con el de herbáceas.

Variación de la cobertura de la vegetación

La variación de la cobertura total de la vegetación por estación se muestra en la Tabla 9. La cobertura de la vegetación, promedio, en las estaciones varió entre 45,6 y 66,6 %. La cobertura más alta la presentó la estación 1 en tanto que la menor se dió en la estación 4.

Diversidad

En la Tabla 10 se muestra la variación de los valores del índice de Shannon para cada estación. Según se observa los valores de las estaciones 1 y 2 fueron los mayores, disminuyendo en las estaciones 3 y 4, siendo la estación 3 la de menor índice.

Similitud entre estaciones

Un análisis de similitud basado en el índice de Jaccard modificado por Ellenberg dio los resultados que se muestran en la Tabla 11. Se observa que sólo el par 1-2 presenta un índice mayor a 50 %; los pares restantes que involucran a los sitios 1, 2 y 3 presentan valores del alrededor del 40 %, mientras que la estación 4 presenta índices de similitud inferiores a 20 % con todas las estaciones.

DISCUSION

Riqueza

La variación de la riqueza de la flora en las comunidades estudiadas varió entre 8 y 24 especies (Tabla 2). Los valores mayores se registraron en las estaciones 1 y 2 lo que da cuenta de una mayor heterogeneidad ambiental respecto de la estación 3 en particular. Un reflejo de ello son los valores de riqueza esperada, también mayores en 1 y 2, siendo la estación 3 la única en la cual el número de especies registradas coincidió con el de esperadas. El sitio de la estación 3 corresponde a un sector arenoso del plano aluvial del río Grande, con un suelo de escaso desarrollo lo que pudo redundar en la menor riqueza registrada. La disminución de la riqueza en la estación 4, respecto de la 1 y la 2 resulta contradictoria con la ubicación más occidental de la misma, pues la estación 4, ubicada a mayor altitud supone un sitio con mayor pluviometría y donde se esperaría, por lo tanto, un mayor número de especies.

Origen geográfico

La unicidad de la flora del Monte y la proximidad con el distrito geográfico de La Payenia, que presenta muchos taxa que evolucionaron en condiciones de aislamiento, contribuyen a explicar el alto porcentaje de especies endémicas de Argentina que se encontraron para toda el área: 41 %. Entre las especies endémicas características de La Payenia descollan las interesantes Senna kurtzii (Figura 10) y Stillingia patagonica (Figura 3) (Prina & et al 2003).

Resulta interesante la ausencia o baja presencia de especies introducidas en ambientes zonales, los que parecen resistir bien las invasiones desde las áreas ruderalizadas.

Si se analiza la variación de la cobertura relativa de las especies, de acuerdo con su origen geográfico, en las estaciones de muestreo (Tabla 7), se destaca la presencia del valor mayor de cobertura de endémicas en el sitio 3 (76,59 % de la cobertura de las especies), debido a la presencia de la endémica y dominante Neosparton aphyllum (Verbenaceae). Las endémicas de Argentina también son dominantes en los sitios 1 y 2. La estación 4 se destaca por presentar el porcentaje más bajo de cobertura de endémicas, apenas,
3,8 %.

Esta tendencia es similar a la postulada para Chile por Villagrán et al. (1983) y Muñoz-Schick et al. (2000) donde el porcentaje de riqueza de endémicas disminuye, en la cordillera de los Andes, con la altitud.

 Formas de vida

En términos de riqueza de especies, la distribución de frecuencias en las formas de vida para los 4 sitios muestra una alta dominancia de fanerófitas (nanofanerófitas) con más de un 50 % de las especies registradas (Figura 9). En términos de abundancia, esta situación fue confirmada con los estudios de abundancia en cada una de las estaciones muestreada (Tabla 8).

Todas las fanerófitas registradas corresponden a arbustos. Es posible que las especies de Schinus, S. johnstonii y S. o'donnelli pudieran alcanzar un hábito arborescente en mejores condiciones, es posible que la mayor parte de los individuos observados corresponda a renovales de cepa. Un gran número de los arbustos presenta evidentes adaptaciones para vivir en ambientes xerofíticos, destacando la presencia de arbustos áfilos como Stillingia patagonica, Senna kurtzii, Neosparton spp.; micrófilos, Larrea nitida, Junellia spp., Lycium spp., Adesmia obovata; o esclerofilos como Grindelia chiloensis y Colliguaja integerrima. Esta fuerte presencia de especies leñosas en ambientes desérticos-fríos ha sido documentada por Arroyo et al. (1988) y Teillier & Becerra (2003), para los Andes desérticos del norte de Chile.

Las hemicriptófitas representan la segunda forma de vida más importante en términos de riqueza en todas las estaciones (27 %). Se observó una importante presencia de gramíneas cespitosas como Stipa spp., Aristida mendocina, Distichlis scoparia y Panicum urvilleanum. Los valores de cobertura relativa de este tipo de plantas, en las diferentes estaciones, variaron entre 11,52 y 27, 7 %. Las coberturas registradas para esta forma de vida podrían haber sido más elevadas si el área de estudio no fuera sujeto de un intenso sobrepastoreo que las afecta de manera preferencial.

Las caméfitas, en términos de riqueza alcanzan sólo a un 4 % de todas las especies registradas. Sin embargo, en términos de abundancia por estación, pueden alcanzar hasta cerca de un 22 %, dependiendo casi exclusivamente de la cobertura de Grindelia chiloensis.

Tratándose de ambientes áridos, se esperaba una cobertura mayor de terófitas, forma de vida importante en este tipo de ambientes (Raunkiaer, 1934 ; Braun-Blanquet, 1979). Los valores que se registraron tanto en riqueza como en abundancia (16% y 2%, respectivamente) dan cuenta, sin embargo, de su baja importancia. Se ha demostrado que en zonas andinas debido a las condiciones de bajas temperaturas las hierbas anuales están en desventaja frente a las perennes (Arroyo, 1988), lo que en parte puede explicar la baja presencia en los sitios; sin embargo, también podrían estar influyendo tanto la época del muestreo, al final del verano, como la presencia de un período coyuntural de sequía en el área.

Variación de la cobertura total de la vegetación

 La cobertura de la vegetación varió entre 66 % en la estación 1 y  45 % en la 4 (Tabla 9). Esta variación no corresponde con la de la altitud. En relación con el gradiente poniente-oriente de precipitaciones se presenta una inesperada variación de signo negativo. La explicación posible podría estar relacionada con las temperaturas promedio o las mínimas en primavera, pero no se dispone de información local.

Variación en el índice de diversidad de Shannon

El índice de diversidad de Shannon varió entre 2,1 y 1,27, lo que representa una variación de  casi un 56 %. El sitio con mayor diversidad correspondió a la estación 1, en tanto que la de menor fue la estación 3 que presentó, a su vez, la menor riqueza.

Similitud

El análisis de similitud entre estaciones (Tabla 11) mostró que las estaciones 1, 2 y 3 están más estrechamente relacionadas entre ellas que con la 4. Las tres primeras presentan elementos de la flora del Monte con influencia de elementos de La Payenia como Senna kurtzi y Stillingia patagonica (Prina et al. 2003). La presencia de las especies psamófilas Neosparton aphyllum, Ephedra ochreata y Grindelia chiloensis denotan condiciones de suelo o de historia particulares. Una situación similar se da en las comunidades de  Schinus johnstoni y S. o’donnelli , las que además han sido sindicadas como posibles relictos de bosques antiguos (Roig, 1998). La estación 4 dada la presencia de Adesmia obovata, Junellia scoparia y Colliguaja integerrima se relaciona con la flora andina, específicamente con la del Distrito Altoandino Cuyano que posiblemente tiene un mayor desarrollo en la medida que se asciende en altitud.

Como conclusión final se establece que resulta altamente particular que estaciones situadas en un transecto con un gradiente de apenas 150 m de altitud, puedan presentar tan importantes diferencias en su composición y estructura. La estación situada a 1600 m, entre las localidades de Poti Malal y las Loicas, presenta un claro carácter andino en su flora  en contraste con el resto de las estaciones que conservan las características de la provincia fitogeográfica del Monte con una importante presencia de elementos endémicos de la Argentina, propios de esta región.

AGRADECIMIENTOS

 Este trabajo se llevó a cabo con el apoyo de los fondos de investigación de la Universidad Central de Santiago de Chile y de la Fundación Myndel. Se agradece la ayuda en terreno de A. Ehrenfeld, D. Rusti, S. Tiranti y J. Mella.

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Sitios en WEB :

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URL: http://mobot.mobot.org/W3T/Search/vast.html

Sitio Web IPNI (The International Plant Name Index), del Jardín Botánico de Kew:
URL: http://www.ipni.org/index.html


Citar este artículo como:

Teillier, S.; A. Prina, G. Alfonso & F. Luebert. 2004. Aporte al conocimiento de la flora de los Andes del suroeste del Departamento de Malargüe, Argentina. Chloris Chilensis, Año 7. Nº 1. URL: http://www.chlorischile.cl


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