Año 20. Nº2


LA INFLUENCIA DEL FUEGO Y DEL PASTOREO EN LA DIVERSIDAD DE LA FLORA VASCULAR DEL COMPLEJO ARQUEOLÓGICO DE CHIQUIA,
DISTRITO DE JESÚS, PROVINCIA DE LAURICOCHA, DEPARTAMENTO DE HUÁNUCO, PERÚ

Fire and grazing: effects on the flora diversity at Chiquia archaeologic complex, district of Jesus, province of Lauricocha, department of Huanuco, Peru.

 

 

Daniel B. Montesinos-Tubée 1, 2, 3

1 Naturalis Biodiversity Centre, Botany Section, National Herbarium of The Netherlands, Herbarium Vadense, Darwinweg 2, 2333 CR Leiden, The Netherlands.

2 Instituto Científico Michael Owen Dillon, Arequipa, Perú.

3 Instituto de Ciencia y Gestión Ambiental de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Calle San Agustín 108, Arequipa-Perú

 

RESUMEN

 

El fuego se considera como una de las causas principales del deterioro de los ecosistemas andinos, además de la forestación con especies exóticas, el sobrepastoreo y la conversión de los campos a la agricultura. En este trabajo se estudia la diversidad de la flora vascular en relación con la quema de la vegetación en los alrededores del complejo arqueológico de Chiquia, distrito de Jesús, provincia de Lauricocha, departamento de Huánuco. El objetivo es comparar la flora vascular de los sitios quemados con la de los no quemados. Las evaluaciones fueron realizadas en la temporada seca, con una baja precipitación promedio, en julio 2016 y en la temporada de lluvias abundantes, Junio 2017.

En el marco de la investigación se registraron 152 especies de plantas, pertenecientes a 118 géneros y 50 familias. Las familias con más especies fueron las asteráceas con 29 y las poáceas, con 19. En la temporada seca se registraron 26 especies, en tanto que en la de las lluvias, 152. De las 152 especies, un 69,1% son nativas con 12 endémicas del Perú (7,9%) además, 25, son introducidas (16,4%).

En las zonas quemadas un 75 % de las especies son nativas con cerca de un 20 % de introducidas; en las zonas con pastoreo un 57,6 % son nativas y un 42,4 %, el valor más alto de las zonas, introducidas; en los alrededores de las edificaciones un 90,7 % son nativas, con un 28,9 % de endémicas del Perú, las introducidas alcanzan a un 9,3 %; finalmente, en los muros y en los techos de las edificaciones arqueológicas se registraron solo especies nativas con un 6,7 % de endémicas del Perú. Respecto del tipo de hábito de las plantas, un 56 % son hierbas perennes, un 19 % hierbas anuales y un
15 %, arbustos. Las hierbas perennes predominan en casi todas las zonas, especialmente en las quemadas y en las pastoreadas; las hierbas anuales son frecuentes en la zona quemada y representan casi mitad de las especies de las zonas pastoreadas; los arbustos son frecuentes solamente en el perímetro de las edificaciones del complejo y son muy escasos en las zonas quemadas y pastoreadas. La costumbre de quemar los llamados “montes” o matorrales perjudica a los arbustos nativos que son los que muestran los más altos niveles de endemismo. Los incendios en el complejo arqueológico, además de deteriorarlo, destruyen la flora que en esa zona es un 100 % nativa y es la que tiene el mayor número de suculentas. Es urgente el establecimiento de linderos de conservación pues la ganadería afecta a la conservación de las especies nativas que crecen en el perímetro del complejo arqueológico, donde se encuentra el mayor número de especies endémicas del Perú.

Palabras clave: Complejo arqueológico, fuego, forestación, diversidad florística, pastoreo, Andes, Huánuco, Perú.

 

ABSTRACT

 

Fire is considered one of the main causes of the Andean ecosystems degradation, as well as afforestation with exotic species, overgrazing and the conversion of fields to agriculture. In this work the diversity of the vascular flora in relation to the burning of the vegetation in the surroundings of the archaeological complex of Chiquia, district of Jesus, province of Lauricocha, department of Huánuco is studied. The objective is to compare the vascular flora of the burned sites with that of the unburned ones. The evaluations were conducted in the dry season, with low average rainfall, in July 2016 and in the abundant rainy season, June 2017.

Within the framework of the research, 152 species of plants were registered, belonging to 118 genera and 50 families. The families with the most species were the Asteraceae with 29 and the Poaceae with 19. In the dry season 26 species were recorded, while in the rainy season, 152. Of the 152 species, 69.1% are native with 12 endemics of Peru (7.9%), in addition, 25, are introduced (16.4%).

In the burned areas 75% of the species are native with about 20% of introduced; in grazing areas, 57.6% are native and 42.4%, the highest value of the areas, introduced; in the surroundings of the buildings, 90.7% are native, with 28.9% of endemics of Peru, the ones reached reach 9.3%; finally, only native species with 6.7% endemic to Peru were recorded on the walls and ceilings of the archaeological buildings. Regarding the type of habit of the plants, 56% are perennial herbs, 19% annual herbs and 15%, shrubs. Perennial herbs predominate in almost all areas, especially in burned and pastured ones; annual herbs are frequent in the burned area and represent almost half of the species of grazed areas; bushes are frequent only in the perimeter of the buildings of the complex and are very scarce in the burned and pastored areas. The habit of burning the so-called "mounts" or bushes harms the native shrubs that show the highest levels of endemism. The fires in the archaeological complex, in addition to deteriorating it, destroy the flora that in that zone is 100% native and is the one that has the greatest number of succulents. The establishment of conservation boundaries is urgent because livestock affects the conservation of the native species that grow in the perimeter of the archaeological complex, where the largest number of endemic species of Peru is found.

Keywords: Archaeological complex, fire, afforestation, floristic diversity, pastoralism, Andes, Huánuco, Peru

 

INTRODUCCIÓN

 

Diversos estudios han tratado los efectos de fuego en la vegetación andina, Cierjacks et al. (2008) tratan la dinámica post-fuego de poblaciones de dos especies de Polylepis en Ecuador donde concluyeron que la resistencia de las semillas y de los brotes juveniles no es lo suficientemente fuerte como generar la recuperación de los bosques. Los resultados del estudio realizado por Thomas et al. (2011) sugieren que diversas especies leñosas están siendo afectadas por el fuego en la región andina de Bolivia. El estudio propuesto por Papió (1988) identificó la lentitud de la respuesta en la germinación y rebrote de diversas especies leñosas y algunas herbáceas al fuego. Los incendios forestales y de matorrales arbustivos en la región andina peruana son un problema permanente que con los años tiende a aumentar (Manta & León 2004).

No se han podido localizar antecedentes que describan la arqueología del complejo de Chiquia, el que evidentemente pertenece a la cultura Yarowilca (Montesinos-Tubée 2016). La cultura Yarowilca se desarrolló en gran parte en el departamento de Huánuco, con vestigios en el sureste del departamento de Ancash en la provincia de Rapayán y posiblemente en otras regiones no evaluadas, durante el periodo Intermedio Tardío (1000–1450 DC) y Horizonte Tardío (1450–1532 DC) (Mantha, 2006).

Diversos estudios han tratado la flora y la vegetación del departamento de Huánuco (Macbride, 1936; Weberbauer, 1945; Salinas, 2005; León et al., 2006; Salvador et al., 2006, Montesinos-Tubée 2016, Zárate et al., 2016). Pocos son los estudios que tratan la diversidad de flora en sitios arqueológicos, teniendo como ejemplo el trabajo realizado en México por Thien et al. (1982) y en Perú por Montesinos-Tubée (2016).

 

MATERIALES Y MÉTODOS.

 

El complejo arqueológico de Chiquia se localiza en el distrito de Jesús, provincia de Lauricocha, departamento de Huánuco, en las coordenadas 10°06´49” LS y 76°37´11” LW, a unos 3530–3570 m s.n.m. (Figura 1).

El clima es típicamente andino, con una temporada de lluvias que se desarrolla entre diciembre-abril y una seca, entre mayo y noviembre. La estación meteorológica más cercana es la de Chavinillo (3584 msnm) en la que se reporta una precipitación anual de 343 mm y una temperatura media anual de 10,5 °C; en 2017 se registró una temporada de precipitaciones por sobre la media.

La zona del estudio comprende planicies y formaciones rocosas que se ubican en el margen izquierdo del río Marañón (Figura 1). El área se caracteriza por sus suelos arcillosos.

La vegetación, en general, es un matorral subhúmedo con pastizales andinos; la de las zonas aledañas al complejo arqueológico, en particular, incluye pastizales de altura con gramíneas como Jarava (Stipa) ichu y varias Festuca, entre las que crecen algunos arbustos dispersos, principalmente de Berberis. Los parches de vegetación autóctona son muy escasos y se encuentran en serio estado de degradación por la quema de los montes, el pastoreo y la conversión a la agricultura (D. Montesinos, pers. obs.).

Las laderas que circundan el complejo se utilizan para el cultivo de especies como Solanum tuberosum (papa), Oxalis tuberosa (oca), Zea mays (maíz), Vicia faba (haba) y Ullucus tuberosus (olluco) y para el pastoreo con ganado ovino, y vacuno que se observó en el campo que es dejado pastorear libremente incluso al interior del complejo arqueológico.

El fuego es de origen exclusivamente antrópico y se aplica a los pastizales sin un claro sistema de manejo por parte de los habitantes locales; su frecuencia puede estimarse en un rango de 2–4 años indiferente de la altitud (D. Montesinos, pers. obs.). A partir de la observación de gran cantidad de carbón y de los daños causados a las ruinas arqueológicas en el sector NE se conjetura que el área había sufrido un importante incendio en el invierno del 2016.

 

Diseño del estudio

El impacto del fuego, del sobrepastoreo y del cultivo de especies ha sido investigado con base en un diseño metodológico. En agosto del 2016, se seleccionaron cuatro cuadrantes localizados:

-(A) en la zona quemada,

-(B) en la zona pastoreada, no quemada

-(C-D) periferia y centro del complejo arqueológico respectivamente.

Los cuadrantes tuvieron una dimensión de 20 x 20 m y se subdividieron en sub-cuadrantes de 4 x 4 m; todos se localizaron entre 3530–3570 m s.n.m., en sitios con una pendiente media de 10° (0° mínima, 90° máxima). Los cuadrantes seleccionados fueron re-evaluados en mayo del 2017 bajo condiciones de lluvias abundantes.

 

Trabajo botánico

Se levantó la flora vascular del área coleccionando muestras de algunas especies, material que ha sido entregado a herbarios nacionales (HSP, USM, MOL, HUSA, CUZ y HUT) y posteriormente se realizará la entrega de duplicados a herbarios internacionales. La nomenclatura de las especies sigue principalmente a Brako & Zarucchi (1993) y a la base de datos Trópicos.

La descripción del hábito de las especies sigue las categorías clásicas de árbol, arbusto, liana, suculenta, hierba perenne y hierba anual (Font Quer 2000). El origen geográfico fue, nativa, endémica del Perú e introducida, esta última categoría para especies que no existían en tiempos pre-hispánicos.

 

RESULTADOS

 

Riqueza y composición de la flora en el área de estudio

Como resultado de las evaluaciones se obtuvo una riqueza de 152 especies de flora vascular incluida tanto en Pteridophyta como en Gimnospermatophyta y Angiospermatophyta. Las especies pertenecen a 50 familias y 118 géneros; las familias más ricas en especies son Asteraceae con 29 especies, Poaceae con 14 y Caryophyllaceae con 9 (Tabla 1).

La lista de las especies que incluye el tipo de hábito, el origen geográfico, y la temporada y el sitio de hallazgo se muestra en la Tabla 2 .

 

Riqueza por temporada 

En la temporada seca se registraron 26 especies, en contraste con la de las lluvias en que se documentaron las 152 que integran la flora del complejo.
En las Fotografías 1 A y B se aprecia la diferencia en el aspecto del paisaje vegetal entre las dos temporadas
.

 

Origen fitogeográfico 

De las 152 especies que forman la flora vascular, 105 son nativas (69,1%), de las que 12 son endémicas del Perú (7,9%); 25, son introducidas (16,4%); diez no fueron evaluadas debido a que no se llegó a determinar la especie por requerirse más estudios.

Las especies endémicas del Perú son las siguientes: Bomarea albimontana D. N. Smith & Gereau (Alstroemeriaceae), Stipa huallancaensis Tovar (Poaceae), Ophryosporus cf. sagasteguii H. Rob. (Fotografía 2), Senecio cf. chiquianensis Cabrera (Asteraceae), Berberis virgata Ruiz & Pav. (Berberidaceae) (Fotografía 3), Calceolaria inflexa Ruiz & Pav. (Calceolariaceae), Paronychia libertadiana Chaudhri (Caryophyllaceae), Echeveria chiclensis (Ball) Berger, Sedum cf. reniforme (H. Jacobsen) Thiede & 't Hart (Crassulaceae), Clinopodium argenteum (Kunth) Govaerts (Lamiaceae), Nasa ranunculifolia subsp. patazensis Henning, E. Rodr. & Weigend (Loasaceae) y Tarasa cerratei Krapov. (Malvaceae).

 

Origen fitogeográfico: variación en las zonas de estudio 

Si se analizan la riqueza de especies y la variación de las proporciones entre los diferentes tipos de origen fitogeográfico y en las cuatro zonas se obtienen los resultados de la Tabla 3 . La evaluación en las dos temporadas dio los siguientes resultados:

-En las zonas quemadas (A) crecen 85 especies, 62 (75 %) nativas, de las que 4 (6,9%) son endémicas del Perú; las introducidas alcanzan a 16 (20,5 %).

-En las zonas con pastoreo y que no han sido quemadas )B) se registran 34 especies, 19 nativas no endémicas (57,6%) y 14 (42,4%), introducidas.

-En los alrededores de las edificaciones arqueológicas (C) se encuentran 56 especies, 49 nativas (90,7%) nativas, de las que 11 (28,9 %), son endémicas del Perú; las introducidas alcanzan a 5 (9,3%) especies.

-En los muros y en los techos de las edificaciones arqueológicas crecen 31 especies, 30 nativas (100%) con 2 (6+7%) endémicas del Perú.

 

Tipo de hábito en general y por zona

Los resultados de los análisis por zona de la distribución de las especies por tipo de hábito se muestran en las Figuras 2 y 3 A, B, C, y D.

 

 DISCUSIÓN  

 

Riqueza y origen variación por zona 

Las zonas quemadas muestran la mayor riqueza de especies. Frecuentemente esto se debe a que la superficie estudiada es también la mayor, dado que la riqueza es dependiente del tamaño de la muestra (Kent & Coker 1992). El porcentaje de introducidas que alcanza a un 20 % es el segundo en importancia siendo superado por las áreas pastoreadas lo que significa que parte de las especies que colonizan después del incendio son nativas, lo que podría dar cuenta que en la flora local existen especies nativas adaptadas a colonizar después del fuego o tienen adaptaciones que les permiten sobrevivir a los incendios.

 Las menores riquezas se obtuvieron en ambientes tan disímiles como las áreas pastoreadas y las edificaciones, techos y muros, del complejo arqueológico; en el primer caso, la baja riqueza se explicaría por el pastoreo, pocas especies lo resisten y en el segundo caso, se trata de un sitio especializado, con superficie reducida, que debe ser colonizado por especies que tengan algunas a habilidades de epifitas como Tillandsia spp. y varias especies de helechos.

El mayor número de especies introducidas se registró en los sitios pastoreados, quizás sean especies que las mismas ovejas transportan y que no les resultan palatables y están adaptadas al pisoteo; en el otro extremo, se encuentran las edificaciones del complejo arqueológico donde no se registran especies introducidas por tratarse de un ambiente muy especializado.

El mayor número y porcentaje de endemismos del Perú crece en los alrededores de las edificaciones que no sufrieron los efectos de la quema.

 

Tipos de hábito variación por zona 

En relación con la distribución de los tipos de hábito en el área del estudio, las zonas quemadas (A) tienen un porcentaje similar (Figura 2) de hierbas perennes, pero tienen muchas más anuales y menos arbustos, lo que posiblemente sea por efecto de las mismas quemas (Figura 3-A). Las hierbas anuales principalmente aprovechan las cenizas que quedan en los suelos y en la época de las lluvias de benefician en su germinación y crecimiento. Resulta interesante desde este punto de vista que las hierbas perennes, como grupo, al parecer se recuperan bien después de los incendios.

Las hierbas anuales son más frecuentes en las zonas con pastoreo (Figura 3-B) y donde se practica la agricultura alcanzando hasta un 44 %, el mayor porcentaje de todas las zonas que se analizaron, concomitantemente, se registran bajas riquezas en los arbustos, que no resisten al parecer ni los incendios ni la ganadería, y es posible que en parte las quemas estén destinadas a eliminarlos.

Los arbustos son prácticamente un tercio en las zonas no quemadas que están en torno al complejo arqueológico, esto muestra que sin incendios los arbustos presentan de algún modo una mayor frecuencia y aunque no se midió posiblemente repercuta en su abundancia (Figura 3-C); en relación con el porcentaje general en el área (Figura 2) en las zonas quemadas (Figura 3-A) y en las pastoreadas (Figura 3-B) los arbustos son menos frecuentes y posiblemente, más escasos.

Los techos y en muros de piedra del complejo arqueológico Chiquia representan un tipo particular de ambiente, con muchos rasgos similares a los de los ambientes que ocupan las plantas epifitas, especialmente la ausencia de suelo. En esta zona se encontró el mayor número de especies suculentas (Figura 3-D), Crassulaceae, Peperomia y Tillandsia.

Existen solo tres especies de árboles, todas plantadas en la zona que circunda al complejo arqueológico, dos son exóticas, pino y eucaliptus, y una nativa: Sambucus peruviana (sauco) que es, aparentemente, cultivada (Figura 3-C).

 

CONCLUSIONES 

 

-La carencia de acciones de prevención, de programas sociales y acciones de prevención de incendios, y de información sobre las culturas pre-incaicas repercute localmente de modo negativo en la conservación del complejo arqueológico Chiquia.

- La costumbre de quemar los llamados “montes” o matorrales perjudica considerablemente el rebrote de las especies de arbustos nativos que son los que muestran los más altos niveles de endemismo. Los incendios en el complejo arqueológico, además de deteriorarlo, destruyen la flora que en esa zona es un 100 % nativa y es la que tiene el mayor número de suculentas.

- Las cenizas que provienen de las quemas perjudican la calidad de los suelos, empobreciendo el nivel de los nutrientes disponibles para las plantas, lo que es aprovechado por especies introducidas, muchas de ellas invasoras (FAO 2002)

- La forestación con especies exóticas (Foto 4) que se ha estado está practicando en el perímetro del complejo va a afecta gravemente la disponibilidad hídrica y la calidad de los suelos lo que va a generar, a su vez, el reemplazo de las especies autóctonas.

- Es urgente el establecimiento de linderos de conservación (Foto 4). La ganadería afectara a la conservación de las especies nativas que crecen en el perímetro del complejo arqueológico, donde se encuentra el mayor número de especies endémicas del Perú (Fotografía 5).

- Los restos arqueológicos han sido severamente afectados por la quema del monte. Los incendios han degradado la estructura de las edificaciones lo que está llevando al complejo a una paulatina pérdida y destrucción (Fotografías 6 y 7).

- Es urgente el reconocimiento por parte del Ministerio de Cultura (Perú) del complejo arqueológico de Chiquia en el inventario nacional de restos arqueológicos (Fotografías 8, 9).

 

Agradecimientos.

Agradezco a S.J. Ingham (Oxford, Reino Unido) por la oportunidad generada de explorar la arqueología y diversidad florística del Alto Marañón, en el departamento de Huánuco. Miquer Cornelio y Michel Cornelio (High Tours – Huánuco, Perú) por el apoyo logístico. Daniela Raillard (Toronto, Canadá) por sus comentarios sobre la arqueología del complejo. Harol Gutiérrez (Lima, Perú) por su apoyo en la identificación de las gramíneas. Brian Toni y Erik Álvarez (Arequipa, Perú) por su colaboración en la elaboración del mapa. Agradezco al Servicio Nacional Forestal (SERFOR, Ministerio de Agricultura y Riego) por los permisos de colecta N°056–2016-SERFOR/DGGSPFFS y N°045–2017-SERFOR/DGGSPFFS. A los editores de Chloris Chilensis por el tiempo dedicado.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

 

BRAKO, L. & J. ZARUCCHI. 1993. Catálogo de las angiospermas y gimnospermas del Perú. Monogr. Syst. Bot. Missouri. Bot. Garden. Vol 45.

CIERJACKS, A., S. SALGADO., K. WESCHE, K. & I. HENSEN (2008). Post Fire Population Dynamics of Two Tree Species in High-Altitude Polylepis Forests of Central Ecuador. Biotropica 40(2): 176–182.

FAO. 2002. Bibliografía anotada sobre los efectos ambientales, sociales y económicos de los eucaliptos (versión en español), Documentos de Trabajo: Plantaciones forestales. Documento de Trabajo FP/17S. Palmberg-Lerche, C. (septiembre de 2002). Servicio de Desarrollo de Recursos Forestales, Dirección de Recursos Forestales, FAO, Roma (inédito).

FONT QUER P. 2000. Diccionario de Botánica. Península Ediciones. España.

KENT, M. & COKER, P. P. 1992. Vegetation description and analysis: a practical approach. British Library, London. 363p.

LEÓN, B., ROQUE, J., ULLOA, C., PITMAN, N., JØRGENSEN, P. & A. CANO. (2006). El libro rojo de las plantas endémicas del Perú. Revista Peruana de Biología 13(2): 971.

MACBRIDE, F. (1936). Flora of Peru. Field Museum of Natural History. Botany 13: 594–605.

MANTA, M. & H. LEÓN. 2004. Los incendios forestales del Perú: Grave problema por resolver. Floresta (Brasil) 34(2): 179189.

MANTHA, A. (2006). Late prehispanic social complexity in the Rapayán valley, Upper Marañón drainage, central Andes of Peru. La Complejidad Social en la Sierra de Ancash. 35–62 pp.

MONTESINOS-TUBÉE, D.B. 2016. Diversidad florística asociada a los restos arqueológicos de la cultura Yarowilca en los departamentos de Huánuco y Ancash, Perú. Arnaldoa 23(2): 475–516.

PAPIÓ, C. (1988). Respuesta al fuego de las principales especies de la vegetación de Garraf (Barcelona). Orsis 3: 87–103.

SALINAS, I. (2005). Estudio taxonómico del orden Scrophulariales (Magnoliopsida) en los bosques montanos húmedos de Carpish (Dpto. Huánuco, Perú). Tesis de pre-grado. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, Perú. 150 pp.

SALVADOR, F., ALONSO, M. & S. RÍOS. (2006). Adiciones a la flora andina peruana del departamento de Huánuco I. Candollea 61(2): 279-291.

THOMAS, E., DOUTERLUNGNE, D., VANDEBROEK, I., HEENS, F., GOETGHEBEUR, P. & VAN DAMME, P. (2011). Human impact on wild firewood species in the Rural Andes community of Apillapampa, Bolivia. Environmental Monitoring and Assessment. 178: 333–347. DOI 10.1007/s10661-010-1693-z

WEBERBAUER, A. (1945). El mundo vegetal de los Andes Peruanos. Estación Experimental Agrícola de la Molina. Dirección de Agricultura, Lima. 250–319 pp.

ZÁRATE, R., T. J. MORI, N. L. MACEDO, G. P. GALLARDO, M. FLORES, P. MARTÍNEZ, P. RAMÍREZ, F. F. RAMÍREZ & L. A. TORRES. (2015). Contribución al conocimiento de la composición florística del departamento de Huánuco, Perú. Folia Amazónica 24(1): 91–100. 

Bases de datos:

Tropicos: URl: http://www.tropicos.org (consultada 31/12/2017)

 


Citar este trabajo como:

Montesinos-Tubée, D. 2017. La influencia del fuego y del pastoreo en la diversidad de la flora vascular del complejo arqueológico de Chiquia, distrito de Jesús, provincia de Lauricocha, departamento de Huánuco, Perú. Chloris Chilensis Año 20 N° 2. URL: http://www.chlorischile.cl


Volver a la portada