En 1982, con la gestión de la Directora del Museo Dra. en Antropología, Grete Mostny, se inicia la remodelación del ala poniente del Museo.

En 1983 se traslada el Herbario al cuarto nivel y se reúnen tanto las colecciones de Criptogamia como Fanerogamia en un solo lugar, quedando en dos salas diferentes en muebles metálicos herméticos, que las protegen del polvo y condiciones climáticas.

Aunque el Prof. Muñoz había iniciado el montaje del Herbario, en el Museo no se logró montar todo lo que había en bodegas. Sólo en 1992 y hasta 1996, gracias al apoyo del Missouri Botanical Garden , a través de su Director Peter Raven y su Director del Investigación Dr. Enrique Forero, se reinicia el montaje de ejemplares de Herbario.

En esa época y gracias a un proyecto Fondecyt de Flora y Vegetación Mediterránea, dirigido por la botánica Mary Kalin Arroyo, se inicia el ingreso de los datos de los herbarios a bases de datos computacionales.

A partir de esa fecha y por proyectos de las botánicas Mélica Muñoz Schick, Elizabeth Barrera, Inés Meza y Gloria Rojas se ha continuado con el montaje y catalogación de los ejemplares del Herbario.

Esto ha permitido apoyar diversos estudios sobre la flora chilena, de regiones como Antofagasta y Coquimbo, además de permitir a los diversos investigadores, tanto nacionales como extranjeros, la revisión de las familias que se están desarrollando para la Nueva Flora de Chile, coordinada a través de la Universidad de Concepción.

Actualmente, gracia al apoyo de Fundación Andes, se ha logrado continuar con la catalogación, ordenación por sistema botánico y automatización del Herbario, para facilitar la consulta de las colecciones y entregar el conocimiento a un público más amplio.